Kandovan es un pueblo de situado a 600 km de Teherán, muy próximo a la frontera oriental de Turquía. Su particularidad es que es un pueblo excavado en la montaña, por lo que está construido solo de piedra. Pero hay más. La forma cónica de sus casas recuerda a un cuento de hadas y lo convierte en un rincón excepcional de la República Islámica.
En el mundo hay más aldeas de piedras excavadas en la montaña.. En Dakota del Norte (EEUU) y la famosa Capadocia turca. Pero Kandovan, con 700 años de historia, es de los tres el que presenta vida más antigua: está habitado por personas desde hace 6.000 años. Algo que no es extraño si tenemos en cuenta que Irán es un país con 7.000 de historia
En la actualidad, este pueblo se ha convertido en un atractivo turístico para iraníes y también para los pocos turistas que visitan el país. Menos conocido que la Capadocia, en Turquí, es una reliquia extraordinaria en la que todavía viven 160 familias, que ocupan el lugar generación tras generación desde hace cientos de años.
Estas estructuras cónicas de las viviendas se formaron a partir de la ceniza volcánica arrojada durante la erupción de un volcán que en la actualidad se encuentra inactivo, situado a más de 3.700 metros de altitud. Es muy curioso observar cómo en los bajos de las casas, en muchas de ellas se guarda el ganado que sirve para pastar y sembrar.
Entre los callejones próximos al pueblo se observan manadas de burros y caballos. Los habitantes de Kandovan subsisten de la agricultura, la ganadería y los ingresos que deja el turismo. Algunas de las casas se han convertido en coquetos hospedajes que cuando llega el buen tiempo sirven de habitación para los visitantes.
Pero, Kandovan está, además, rodeado de un valle y de un manantial con propiedades curativas, que atrae a muchos aledaños con problemas reumáticos. Visitar el Azerbayán iraní y no visitar Kandovan es perderse una joya natural con más de 6.000 años de historia.



