Este viernes entró en vigor la ley que autoriza el uso de la eutanasia en España, y así el país se convierte en uno de los pocos del mundo en permitir a un paciente aquejado de una enfermedad incurable morir para poner fin a su sufrimiento.
La ley «da respuesta a la demanda social existente en torno a este tema» y contiene «garantías» para acotar el recurso a la eutanasia, dijo el ministerio de Sanidad.
El reglamento permite tanto la eutanasia -cuando el equipo médico provoca el fallecimiento del paciente- como el suicidio médicamente asistido, es decir cuando el paciente toma la dosis del producto prescrito para ocasionar su muerte.
El texto jurídico prevé que toda persona aquejada de una enfermedad «grave e incurable», o que sufra dolores crónicos incapacitantes, pueda pedir ayuda médica para morir y evitarse «un sufrimiento intolerable».
El médico podrá rechazar la solicitud, si estima que no se cumplen los criterios, o hacer valer su objeción de conciencia.
La solicitud deberá ser aprobada por otro médico y recibir el visto bueno de una comisión de evaluación.
Sin embargo, la Iglesia católica y los partidos conservadores se opusieron a la medida.
Con información de AFP
