Los usuarios que este viernes a primera hora se encontraban esperando en la estación de Alonso Martínez del metro de Madrid, en la capital de España, oyeron llegar un tren fantasma. Se escuchó el frenado, las puertas abriendo, el pitido que avisa a los más rezagados de que entren y el arranque. Sin embargo, no hubo vagón al que subirse.
Entre miradas de asombro y alguna que otra cara de susto, decenas de personas que ya habían tomado posiciones para subir a lo que parecía una inminente llegada del transporte público, no encontraron explicación al tren invisible.



