Sábado 25 de abril, 8:10 am, y ya un supermercado ubicado en La Trinidad, en el municipio Baruta, se encontraba lleno de personas. Solo tenía 10 minutos de haber abierto sus puertas al público y casi ya no había carritos disponibles para colocar el mercado. Desde que comenzó la cuarentena eran pocas las personas que, a esa hora, acudían a comprar.
La mayoría de los consumidores se concentraba en los pasillos donde se encontraban la Harina Pan, Mazeite, mayonesa y margarina Mavesa, azúcar y arroz.
Llenaban los carritos con bultos de arroz y harina de maíz precocida y con no menos de 10 botellas de aceite y casi la misma cantidad de margarina y mayonesa.
Nos viene escasez, bachaqueo y colas enormes. Estoy claro que lo que estoy comprando no me va a alcanzar para siempre, pero quiero tener algo en reserva, le dijo un hombre a otro mientras colocaba varios productos en su carrito.
El anuncio de la administración de Nicolás Maduro de volver a controlar los precios de 27 productos de la canasta básica e imponer el esquema de venta supervisada a Alimentos Polar, Plumrose y mataderos cárnicos en vez de provocar alivio en la población lo que produjo fue temor a que regrese la escasez.
Me siento como si ya viví esta película. Recuerdo esos años de severa escasez, cuando no había prácticamente nada, y siento terror. Los únicos que se van a beneficiar de esto son los bachaqueros. Míralos, allí están, llenando carritos con los productos regulados, comentó una mujer mientras hacia la cola para pagar.
Un hombre asentía con la cabeza, cuando de repente, a las 9:40 am, se escuchó un ruido. La puerta de entrada del supermercado la habían prácticamente cerrado, apenas quedaba una ranura abierta, mientras personas hacían cola afuera.
La cajera justificó la medida. Hoy hay más gente que de costumbre y debemos respetar las reglas de la cuarentena, dijo mientras le cobraba más de 100 dólares a una pareja cuya compra era básicamente de productos regulados.
Antes de la pareja, un hombre que los acompañaba había hecho una compra similar: una paca de Harina Pan, un paquete con 10 aceites, varios envases de mayonesa, salsa de tomate, mostaza, azúcar y algo de carne y queso.
A la salida una mujer y su hijo comentaban que hacer el mercado les había tomado el doble de lo usual. Antes tardaban una hora, esta vez fueron casi dos por la cantidad de gente en el local.
Menos mal que vinimos hoy. Seguro que mañana (domingo) ya no habrá ninguno de esos productos, comentó el hijo.
En las redes sociales varios usuarios reportaron una situación similar. Full los automercados esta mañana, la gente comprando aceite, margarina y harina pan por montones, escribió uno de ellos.
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