La Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios (Fedeagro) estima que para finales de 2024 la producción de alimentos en Venezuela registre una recuperación de 56% entre el ciclo norte-verano y el ciclo de invierno.
Sin embargo, Celso Fantinel, presidente de Fedeagro, dejó claro que todo «dependerá del desempeño del maíz, del arroz de y de las hortalizas, que en invierno es menor por el tema del efecto de las lluvias. Pero si la zafra de arroz y maíz es buena durante el ciclo de invierno, con los resultados del verano podemos llegar a 56%».
Las expectativas para los próximos seis meses que restan de 2024 es que la producción agrícola en Venezuela continúe recuperándose en cuanto a superficie de tierra.
«Las proyecciones para 2024 son siempre cubriendo las mismas expectativas del año anterior. Superarlas, ir avanzando y recuperar terreno perdido porque todo lo que estamos haciendo es recuperación», dijo el presidente de Fedeagro.
Fantinel detalló que el ciclo norte-verano terminó con un avance en la producción de caña de azúcar de entre 16% y 17%.
«Creemos que podemos alcanzar las 4.100.000 toneladas en caña de azúcar (para el cierre de 2024). Hay que esperar a que termine o cierre la central Pastora en el estado Lara», agregó.
Apuntó que este ciclo de norte-verano «fue castigado por los embates del fenómeno El Niño y vimos como el frijol chino y el ajonjolí perdieron terreno. Pero seguimos produciendo hortalizas y frutas con gran esfuerzo».
En el caso del arroz, durante este mismo ciclo se sembraron más de 100.000 hectáreas, con un rendimiento cercano a los 4.700 kilos, cuando el año pasado fue de 5.000, según datos de Fedeagro.
«Las altas temperaturas y la ausencia de lluvias, castigan los cultivos. Ahora estamos en pleno desarrollo de la recién siembra de caña de azúcar, de maíz, que vamos cerca de las 300.000 hectáreas. El año pasado alcanzamos 346.000 hectáreas y ya vamos para la cosecha de café», precisó.
Asimismo, aseguró que se sigue reordenando la zona agrícola en todo el territorio nacional y destacó que el suministro de diésel también ha mejorado.
«Vemos como el diésel ha fluido mucho mejor que hace seis meses y eso garantiza que nuestros productores puedan moverse, que puedan utilizar sus tractores, que en el caso del café podamos secarlo y no tengamos que hacerlo en la carretera o vías nacionales», sostuvo Fantinel.
Con respecto a los estados que se destacan en Venezuela en producción de alimentos, principalmente se encuentra Portuguesa, donde se producen cereales, maíz y arroz, frijol chino y oleaginosas como el ajonjolí y el girasol.
«Luego sigue el estado Guárico por excelencia. Pudiéramos decir que estados como Trujillo, Táchira y Mérida son el 70% de la producción de hortalizas», señaló Fantinel.
«Venezuela tiene todas las condiciones para tener soberanía agroalimentaria»
De acuerdo con el presidente de Fedeagro, «Venezuela tiene todas las condiciones para tener soberanía agroalimentaria, menos en trigo y cebada que son rubros de clima templado».
Señaló que actualmente se está gastando más de 3.000 millones de dólares en importaciones en materia prima y alimentos terminados.
«Muchas de esas importaciones se pueden producir en Venezuela, que puede generar riquezas, generar mayor empleos. Lo que necesitamos son las condiciones, financiamientos y el tema de los servicios públicos, infraestructura, que son independientes para desarrollar las áreas agrícolas», argumentó Fantinel.
Insistió en que «de todos los rubros que se importan, cebada, arveja y trigo son los únicos que no pudiéramos producir».
Comentó que, aunque en Venezuela se está produciendo un «trigo tropical», que puede servir para producir galletas o algunos panes, no funciona para hacer pasta.
«Todo lo demás sí lo podemos producir y, por eso, la molestia muchas veces de los gremios, las asociaciones y los productores con el apoyo interno. Si tuviéramos más créditos, más apoyo, tuviésemos 90% de soberanía alimentaria y ese dinero que gastas importando en materia prima o alimentos terminados lo inviertes en tu país», sentenció Fantinel.
Financiamiento en 2023 superó los $250 millones
La cartera crediticia para el sector agropecuario -aunque continúa siendo insuficiente-, ha registrado un crecimiento importante, según datos de Fedeagro.
«El financiamiento de hace cuatro años para la cartera agropecuaria era de unos 44 millones de dólares y el año pasado superó los 250 millones de dólares. Quiere decir que así como se viene recuperando la economía del país, se viene recuperando la banca y, por ende, también los créditos van a ir fluyendo», expresó Fantinel.
A su juicio, «si las entidades bancarias liberaran el encaje, llegaría dinero fresco a la banca y pudiera darnos ese apoyo para seguir aumentando la superficie de siembra, porque lo que estamos haciendo ahora básicamente es mejorar la productividad en el campo, pero no hemos aumentado significativamente la superficie de siembra, más bien hemos decrecido».
Paradójicamente, en el caso de los cereales, maíz, arroz, la caña de azúcar y parte del café, el presidente de Fedeagro comentó que «estamos cosechando menos hectáreas, menos superficie de tierra que hace 10 años».
