Miles de feligrese, entre ellos, niños, jóvenes y adultos mayores de diversos estados del país, acompañaron este Miércoles Santo al Nazareno de San Pablo en la Basílica Santa Teresa, ubicada en Caracas, la cual ofreció su primera misa alrededor de la medianoche.
Desde tempranas horas, incluso antes del amanecer, los devotos -vestidos de morado o con la tradicional túnica- acudieron al templo para agradecer, pedir favores y renovar sus promesas.
La veneración al Nazareno es una tradición arraigada en la fe católica de Venezuela. En esta ocasión, la sagrada imagen está ornamentada por al menos 3.500 orquídeas y unas 1.500 rosas blancas que fueron donadas por los fieles.
“Hoy es el día más religioso en toda Venezuela. Salen miles de Nazarenos vestidos de morado a visitar a Jesús que carga con su cruz camino al Calvario. La procesión es momento de pago de promesas por gracias recibidas, de rezos y súplicas; de encuentro de la comunidad por cargar al santo», expresó monseñor Raúl Biord, arzobispo de Caracas, en un mensaje difundido por la Arquidiócesis de Caracas.
