El fin de semana fue inaugurada la exposición “El Venerable” de Gaudi Esté, en la Galería Freites de Las Mercedes, en Caracas. Sobre cómo fue su proceso creativo, la artista contó comenzó gracias al llamado de una compañía de arquitectura religiosa “invitando a un grupo de cultores para que participaran con motivo a la beatificación de José Gregorio Hernández”.

Envió su proyecto y, según dijo, pasó la aprobación del cardenal Baltazar Porras: “Ellos me llaman y me dicen que ganó mi propuesta. Yo compro mi material completo, los bloques de madera, como yo trabajo. Nosotros vamos a continuar con eso, ayudándote, me dicen”.
Aseveró que posteriormente le pidieron que parara el trabajo. “El José Gregorio que estaba haciendo en ese momento estaba levitando, metido dentro de un paralelepípedo, que fuera al ascenso, que estuviera ya beatificado, santo. Yo sabía que José Gregorio existía, un hombre popular, un santo popular, un médico popular, un santo y un religioso, hasta ahí conocía. Cuando yo hago este proyecto era para llevarlo a la santificación. Cuando me dicen que para el trabajo viene la pandemia, yo me quedo trabajando como unos dos años y piquito”.

Dado que a Esté le sorprendió la pandemia mientras creaba su obra, aprovechó el tiempo para investigar más sobre el personaje en el que estaba trabajando. “Leo su biografía, empiezo a investigar sobre el personaje, un hombre polifacético: médico, docente, bailador, tocaba piano, violín, que se hace su ropa, que le gustaba la ropa buena. Él mismo se la cocía porque era medio sastre y lo hago terrenal. Entonces, ya no lo estoy santificando como cuando lo recibí, sino lo hago más terrenal, con animales, porque él viene de un pueblo, de Isnotú, en Trujillo”.
Esté aseveró que prefirió asociarlo con la contemporaneidad y la realidad de un hombre. “El perro es un animal muy fiel al hombre, y lo hago terrenal con la simbología del perro”, dijo.

