La Cancillería de Venezuela emitió este miércoles 14 de agosto un comunicado, en nombre de la administración de Nicolás Maduro, donde rechaza las recientes declaraciones del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos, Volker Türk, quien expresó su preocupación por la iniciativa de la Asamblea Nacional de continuar con la aprobación de leyes para regular la actuación de las ONG y las redes sociales.
En el texto, el cual fue compartido por el ministro de Relaciones Exteriores, Yván Gil, en su cuenta de Instagram, se cuestiona a Türk porque “se atreve a opinar sobre las iniciativas legislativas de la Asamblea Nacional venezolana, relativas a la regulación de las Organizaciones No Gubernamentales y al combate a los discursos de odio y erradicación del fascismo y el nazismo como expresiones políticas contrarias a los principios constitucionales”.
El Ejecutivo reprocha al Alto Comisionado su posición, al decir que se “quita la máscara” y ahora asume el papel de “acusador”, por el cual fue puesto en ese cargo dentro de las Naciones Unidas, del gobierno de Maduro. También lo señala de “blanqueador de las hordas violentas que atentaron contra la paz y tranquilidad de los venezolanos, asesinando inocentes, incendiando escuelas, hospitales, sedes de partidos políticos, y espacios públicos de la comunidad, en una clara acción violatoria de los Derechos Humanos”.
De acuerdo con la Cancillería, Türk “deliberadamente omite la condena de estos eventos, de los cuales tiene suficiente y detallada información, violando su mandato y optando por rendirse ante quienes impulsan un golpe de Estado, lo cual es una grave violación a las responsabilidades que se deben en el cargo que ostenta.
En el comunicado se asegura que las acciones de Türk no ocurren por “ignorancia”, ya “la gran mayoría de los países del mundo… han desarrollado leyes para proteger al pueblo de los males del fascismo y el nazismo, así como han desarrollado un importante paquete de instrumentos jurídicos para regular las funciones de las ONG, que en muchos casos representan intereses oscuros que buscan torcer el bienestar de los pueblos por encima del deber de los Estados”
Por último, el gobierno de Maduro exige al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos que desista de “su actitud provocadora y alejada a sus responsabilidades, cese en su ataque brutal contra las instituciones venezolanas y se coloque del lado de las víctimas de la violencia de la ultraderecha que, usando métodos fascistas, ha tratado de infligir daño a la población venezolana”.
