Un grupo de 65 activistas de Greenpeace transformó hoy el Puente de la Mujer de la ciudad de Buenos Aires en un árbol caído para protestar contra la tala de los bosques argentinos propiciada, denuncian, por la actividad agrícola e inmobiliaria.
«No es suficiente con que se aplique una multa irrisoria en valores económicos a quienes destruyen los bosques de manera ilegal», afirmó Hernán Giardini, coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace, quien acusó a las grandes empresas agrícolas e inmobiliarias de fomentar esta práctica.
Giardini detalló que en los últimos 25 años se destruyeron en Argentina cerca de «7 millones y medio de hectáreas forestales», una superficie que equivale a todo el territorio de Escocia.



