Adriana Cisneros, líder de una de las familias venezolanas empresariales más poderosas, impulsa la recaudación de hasta 1.000 millones de dólares para un fondo de capital privado destinado para apoyar la recuperación de Venezuela, informaron personas relacionadas al asunto al portal de noticias Bloomberg.
La directora ejecutiva de la firma de inversión que lleva su apellido con sede en Miami se ha planteado enfocarse en sectores como infraestructura, logística, telecomunicaciones y energía, motivada por la expectativa de que el gobierno realice una ola de privatizaciones a corto plazo.
Las fuentes también dijeron que parte de este capital, aunque no especificaron cuánto, lo aportará el grupo Cisneros. El resto provendrá de inversionistas institucionales que se han acercado a la familia en busca de oportunidades de participación. El tamaño del fondo podría aumentar hasta los 2.000 millones de dólares.
La influencia de la familia Cisneros
La familia Cisneros ha sido una de las más emblemáticas de la comunidad empresarial venezolana durante los últimos 80 años y se convirtió en sinónimo de la introducción y representación de marcas estadounidenses icónicas en el mercado nacional, entre las que se encontraban Pepsi, Studebaker, Burger King y Pizza Hut.
Incluso después de trasladar su sede a Miami en 2000, la familia Cisneros ha mantenido su presencia en Venezuela a través de Venevisión, Miss Venezuela y otras inversiones más recientes en empresas emergentes. La empresa se está posicionando como un socio de confianza para los inversionistas globales que desean colocar capital en Venezuela, según las fuentes.
La compañía también es accionista activa de AST SpaceMobile Inc. y está desarrollando un gran proyecto inmobiliario de lujo en la República Dominicana.
Cisneros, de 46 años, tomó el control del negocio familiar en 2013. Su padre, Gustavo, que alcanzó notoriedad en toda América gracias, en parte, a su amistad con los Rockefeller y la familia Bush, entre otros, falleció a finales de 2023.
