El Clásico Internacional del Caribe o Caribbean Derby que se realizó en el Hipódromo de La Rinconada el pasado domingo 8 de diciembre no escapó de los problemas de conectividad aérea y marítima que afronta Venezuela y de la ruptura de relaciones diplomáticas del país justamente con gobiernos de América Central y la cuenca del Caribe, señala el semanario Exclusivas Económicas.
El presidente del Instituto Nacional de Hipódromos (INH), Antonio “El Potro” Álvarez, se anotó como un éxito o logro que la Confederación Hípica del Caribe no le quitara a Caracas ser la sede este año, pero la realidad fue que prácticamente fue nula la presencia internacional, tanto de jinetes como de caballos traídos desde el exterior, de acuerdo con la publicación.
“La situación se agravó con la ruptura de relaciones con Panamá y República Dominicana y con la pérdida de conexiones se hizo casi que imposible traer los animales a Venezuela”, comenta una fuente del INH. “El presidente del instituto hizo todo el esfuerzo para que la Confederación mantuviera la sede para este año, pero la carrera se hizo con caballos venezolanos y vinieron 10 jinetes extranjeros de alta gama”, agregó.
