Más de 16 mil espejos de vehículos son robados al año en Colombia. Esta fue la razón que motivó a los ingenieros Andrés Epia y Cristian Roballo a crear un dispositivo que genera una descarga eléctrica de 1500 voltios a quienes pretendan forzar los espejos retrovisores.
En Bogotá, los ladrones aprovechan la congestión del tráfico para robar los espejos, cuyo precio por unidad oscila desde 150 dólares, dependiendo del carro, y son vendidos en el mercado negro a un valor mucho más bajo.
El dispositivo lleva en el mercado aproximadamente un mes y cuesta 155 dólares. De acuerdo con Cristian Roballo, este dispositivo se ajusta a la legislación colombiana y la descarga no es considerada como arma. Se usa simplemente para neutralizar al sujeto en el momento, no es para agredirlo, matarlo o causarle daños graves, señala Roballo



