La encargada de negocios de Estados Unidos en Venezuela, Laura Dogu, informó que esta semana se reunió con una delegación de inversionistas y empresas estadounidenses que se encuentran en Caracas. De acuerdo con la funcionaria, el objetivo del viaje es “conocer de primera mano las grandes oportunidades que ofrece Venezuela y formar parte de la transformación económica del país”.
Dogu reiteró, en la cuenta en X de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela, que el sector privado de su país “desempeñará un papel fundamental en la construcción de una Venezuela estable y próspera, y estamos aquí para apoyar el crecimiento de la inversión estadounidense”.
De hecho, en estos momentos, según el jefe de upstream de Exxon Mobil, Dan Ammann, la petrolera estadounidense tiene un equipo en Venezuela para evaluar «los recursos e infraestructura de petróleo y gas del país».
«Lo que buscamos evaluar es el estado del recurso que existe, pero, más importante aún, ¿cuál es el estado de la infraestructura sobre el terreno?», apuntó en la conferencia CERAWeek by S&P Global en Houston, según reportó Reuters.
Hay medidas a corto plazo que se pueden tomar para aumentar gradualmente la producción de petróleo, pero reconstruir completamente la industria petrolera de Venezuela probablemente llevaría mucho tiempo y costaría cientos de miles de millones de dólares, señaló Ammann.
¿Tutelaje o no?
El martes, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que el lunes se había reunido precisamente con inversionistas extranjeros y nacionales a quienes -según dijo- les ratificó “que Venezuela es un buen lugar para invertir, sepan que tienen garantías, que tienen seguridad jurídica, que tienen seguridad política, estabilidad y tranquilidad para que sus inversiones puedan desarrollarse ampliamente, no solamente en el ámbito de los hidrocarburos, donde hay muchas oportunidades, sino también en el ámbito de la minería», dijo a los inversionistas”.
Durante el encuentro, Rodríguez reiteró que Venezuela posee una de las mayores reservas de oro, bauxita y diamantes del planeta, recursos que representan una oportunidad de oro para el desarrollo de la economía nacional y el impulso de la industria a través de alianzas estratégicas con el sector privado internacional.
Sin embargo, hasta ahora sus palabras no han sido suficientes para convencer a altos ejecutivos de empresas como Chevron y ConocoPhillips, quienes han expresado su insatisfacción con respecto a la reforma de la Ley de Hidrocarburos y consideran que hacen falta mayores garantías para invertir o incrementar la inversión en Venezuela.
Tales declaraciones dieron pie para que Elías Ferrer, fundador de Orinoco Research, asegurara en su cuenta de X que “prueba de que no hay tutelaje” de Estados Unidos sobre Venezuela, sino “una relación asimétrica de poder es que las empresas mineras y petroleras estadounidenses no están plenamente satisfechas con las reformas económicas”.
Resaltó que algunas de las compañías se han quejado de la discrecionalidad de los nuevos modelos y ambigüedad con las bandas de impuestos y regalías. “Pero al mismo tiempo, las nuevas leyes son radicalmente distintas a las anteriores”, destacó; a lo que añadió que “hay una negociación entre las corporaciones y el Estado venezolano, resultando en un punto intermedio”.
