En Venezuela no se compran ni venden automóviles nuevos. Los altos precios y la escasez impiden a un ciudadano común poder adquirir un vehículo en los pocos concesionarios que aún quedan. Los locales lucen vacíos y sólo algunos pocos venden coches usados.
HispanoPost investigó cuánto le cuesta a un ciudadano comprar un auto y qué tan factible es poder hacerlo en un país donde predomina el desabastecimiento de bienes y servicios.
Luego de acudir a múltiples concesionarios y entrevistar al gerente de una tienda Chevrolet, se llegó a la conclusión de que un venezolano que perciba al menos 50.000 bolívares (50 dólares en el mercado paralelo) por mes tendría que ahorrar por al menos 40 años para poder comprarse un vehículo nuevo valorado en 24 millones de bolívares.



