A 1800 kilometros de distancia de la provincia de Buenos Aires, un puñado de hinchas, salta y grita los himnos de su corazón, su equipo juega en Brasil y ellos dejan en claro que el amor por la camiseta no entiende de costos ni distancias
Ponen en riesgo su continuidad laboral, sus relaciones familiares y principalmente su estabilidad económica, los fanáticos de River no dudan ni un minuto en saber cual es su misión en la vida, acompañar al club de sus amores juegue donde juegue.
Se juega una nueva fecha de la Copa Libertadores de America, ¿el rival? Solo una anécdota, Claudio vive en El Palomar, provincia de Buenos Aires, recuerda que es su viaje numero 90 pero dificilmente sepa el equipo al que enfrentaron en cada uno de esos encuentros «lo mas importante es que los mas chicos empezaron a contagiarse de nuestra locura, river nunca caminara solo»
En la tribuna alta del estadio Morumbi, se escucha una frase que resume una manera diferente de disfrutar el futbol; primero soy de River, después veo que diablos hago de mi vida
A esta altura del partido, queda claro que en las gradas se juegan muchas mas cosas que dentro del campo de juego, ¿el resultado? A quien le importa, ellos dejaron todo en la tribuna, sudaron en cada canción y entregaron el corazón.
Letra de canción que cantan los Riverplatenses:
esos colores que llevas
son parte de la enfermedad
de la que nunca me voy a curar
vamo campeón, vamo a ganar
donde jugues, vamos a estar
cuando mires para el tablón
vamos a estar siempre con vos



