Las alcabalas en el país se han convertido en un “cáncer incurable” para los productores agrícolas

El pasado 13 de julio de 2021, Nicolás Maduro ordenó la eliminación de las alcabalas en todo el territorio nacional en semanas de cuarentena radical, alegando que no se le pueden poner trabas al pueblo, sobre todo en materia de compra de alimentos.

La orden ejecutiva emitida desde Miraflores llegó de manera directa a las alcaldías y gobernaciones. Sin embargo, productores agrícolas denuncian que todavía se encuentran alcabalas en las principales arterias viales del país, las cuales son instaladas básicamente para cometer “irregularidades”.

Celso Fantinel, presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), denunció que desde la población de La Grita, en el estado Táchira, hasta la ciudad de Caracas están instaladas alrededor de 40 a 42 alcabalas, sin importar si es semana de flexibilización o de cuarentena radical.

“Hay más de 42 alcabalas desde el mercado La Grita en Táchira hasta el mercado de mayoristas de Coche ubicado en la ciudad de Caracas. Algunas asociaciones de productores han calculado que aproximadamente 20% de la carga debe ser dejado en estas alcabalas para poder llegar al destino. Si el chofer del transporte tiene toda su documentación en regla, entonces vienen las revisiones exhaustivas por parte de los funcionarios para buscar cualquier irregularidad y tener la excusa para pedir parte de la mercancía, dinero o cualquier cosa que se lleve en el camión que a ellos les convenga. Si el chofer del camión tiene el seguro RCV vencido o la licencia de conducir vencida, entonces es peor la situación porque buscan retener la mercancía y, por supuesto, que el monto a pagar es mucho más alto”, explicó.

Fantinel precisó que él ha podido constatar como funcionarios de cuerpos policiales y militares han despojado a productores de animales vivos, sacos de café, guacales con frutas, vegetales y hortalizas.
Indicó que el Ejecutivo nacional está al tanto de la situación, pero no hay un seguimiento de que se cumpla la orden dada por Maduro de acabar con las alcabalas. “Esto perjudica la comercialización y termina el consumidor final pagando esa distorsión de la cadena. Estos factores no permiten garantizar alimentos en cantidad, de calidad y a menor precio para el consumidor y no lo estamos logrando por toda esta problemática que hay en el país”, dijo.

Esto es un cáncer incurable

Un productor agropecuario del estado Táchira, quien pidió mantener su nombre en reserva, aseguró que mientras no haya un castigo ejemplarizante para los funcionarios que cometen estas “extorciones”, las alcabalas y las “matracas” en el país se mantendrán.

“Yo tengo más de 40 años trabajando la tierra y esto de las alcabalas y las matracas toda la vida ha existido. El problema es que ya los funcionarios no tienen ningún tipo de respeto por los ciudadanos y así se tengan todos los documentos en regla, te dicen dame aunque sea para el refresco y nosotros para evitar perder tiempo tenemos que pagar. Un viaje de San Cristóbal a Caracas es de muchas horas y quedarnos varados en una alcabala nos puede perjudicar y comprometer la mercancía. Aquí mientras no metan presos a todos esos funcionarios que cobran de manera indebida, vamos a seguir con las alcabalas y las matracas. sto es un cáncer incurable para nosotros los productores”, comentó.

Al ser consultado sobre las exigencias de los funcionarios policiales o militares, detalló un abanico de solicitudes, como la amenaza: «Y si no me la pagas te retenemos la mercancía”. “En las alcabalas de los pueblos te piden básicamente comida, si uno lleva frutas y hortalizas, los funcionarios te piden parte de la mercancía. Si la alcabala está cerca de las ciudades te pueden pedir dólares en efectivo, comida. Recuerdo que en una oportunidad me pidieron 20 litros de gasoil y a pesar de que les expliqué que los necesitábamos para el regreso, no les importó y me los decomisaron. Tuve que llegar a Caracas a buscar gasoil para poder completar el regreso”, reveló.

Recuerda que hace más de 10 años, “cuando los bolívares tenían un valor”, iba al banco y sacaba efectivo para ir repartiendo a los funcionarios de las alcabalas.

“Ahorita como los bolívares no valen absolutamente nada, entonces no te piden bolívares sino que te piden dólares. Cuando uno no lleva dólares, ellos buscan la manera de cobrar y volvemos al principio. Esto sucede por la impunidad, porque aquí no hay castigo para estos funcionarios”, reiteró.

El productor admitió que todos estos pagos de “matracas” deben ser recargados a los precios de los productos, porque sería imposible mantener un negocio con todas estas pérdidas.

“Esto es una cadena y con mucha pena debemos admitir que el consumidor final también tiene que pagar el costo de las alcabalas. Cuando Nicolás Maduro dijo que se acabarían los puntos de control en todo el país, nosotros nos alegramos, pero han pasado los meses y las alcabalas están igualitas y en los mismos sitios”, comentó.

La matraca es en todas partes

Hermes González, quien es empleado de un puesto de frutas y verduras en la parroquia El Valle en Caracas, aseguró que los funcionarios de los cuerpos de seguridad no tienen “vergüenza” y te piden dinero o productos en las bombas de gasolina, en los mercados de mayoristas y en “cualquier parte de la ciudad, esto no es solo del interior del país”.

“Este puesto de verduras era mío, todos los días me levantaba a las 3:00 am y a las 4:00 am y ya estaba comprando en el Mercado de Mayoristas de Coche. Luego de la compra, algunos funcionarios te pedían factura para dejarte salir del mercado, eso ya era un indicativo que se debía pagar porque en un mercado mayorista nadie maneja facturas. Cuando comenzó la escasez de la gasolina, yo llegué a pagar hasta 4 dólares por el litro de gasolina que me vendía un militar que era custodio de una bomba. Al incrementarse el pago de las matracas, me cansé de las irregularidades y decidí vender el puesto a dos personas, quienes muy amablemente me contrataron porque ya tengo más de 20 años en el puesto y la gente me conoce. Ahora son ellos los que están lidiando con todas estas irregularidades y, por supuesto, todo eso tiene que pagarlo la gente que viene a diario a comprarme”, detalló.

González lamentó que exista tanta corrupción dentro del país, por lo que exhortó a las autoridades que castiguen a los responsables y mejoren las condiciones de trabajo de los funcionarios.

“A veces uno habla con los policías y ellos te dicen que les pagan sueldo mínimo y eso no alcanza para vivir, por eso ellos te dicen que les prestes una colaboración y uno tiene que pagar. No vale la pena denunciar porque de hacerlo lo pueden matar a uno o meterlo preso que es mucho peor. Aquí cuando metan presos a estos funcionarios que cobran bajo cuerda y les mejoren el sueldo, entonces podremos ver que esto disminuya, de lo contrario, será mucho peor”, dijo.

Más del autor

Juan Carlos Salas
Editor Senior. Periodista de Política y Economía. Especializado en la fuente electoral. Locutor y amante de la tecnología. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación tanto impresos como digitales.

Artículos relacionados

Lo más reciente

Álex Saab comparecerá ante un tribunal en Florida el lunes

El empresario colombiano Álex Saab comparecerá ante un tribunal en Florida, este lunes 18 de octubre, informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos,...

Desde Trujillo producen fertilizantes orgánicos con recursos obtenidos en la localidad

En un sector como el agrícola, donde la dependencia de los químicos está presente desde el primer momento, un equipo de consultores técnicos produce...

Romain Nadal: “Soy un adicto total al casabe”

El embajador de Francia en Venezuela, Romain Nadal, es un abogado, politólogo y diplomático que nació en Monpellier y desde 2017 está al frente...

¿Quieres recibir las notas de mayor interés en tu email?

Comparte con nosotros tu email y te haremos llegar las noticias de mayor relevancia directo a tu correo