Aparte de los casos obvios de religiosos e historiadores, hay otro grupo de expertos cuando de giras papales se trata, los vendedores ambulantes al rededor de la basílica de Guadalupe, quienes venden camisetas, medallas y todo tipo de recuerdos del evento a los fieles que siguen al papa Francisco por su gira en México.
En general, los vendedores se ven angustiados por el magro fruto de su trabajo durante los primeros dos días de la gira, habiendo acompañado al Papa literalmente desde que se bajó del avión de Alitalia hasta el templo de la virgen morena, destacan que las ventas han sido particularmente bajas, y añoran los tiempos de Juan PabloII cuando las calles estaban atestadas y todos querían llevarse su recuerdo.



