Las autoridades venezolanas permitieron el paso entre los puentes Simón Bolívar y José Antonio Páez, que dan acceso a las localidades neogranadinas de Cúcuta y Arauca.
Hasta el mediodía funcionarios colombianos calculaban que unos 20 mil venezolanos habían pasado hacia su territorio, razón por la cual la apertura de la frontera se extendió dos horas más de las 12 originalmente anunciadas.
Hubo, sin embargo, cierta confusión y muchos venezolanos se apresuraban en sus compras, preocupados por no poder regresar a tiempo antes del cierre de la frontera.
Muchos se sentían «felices de ver tanta comida junta», tal y como le contó una compradora a BBC.



