Angela Primachenko de tenía 27 años de edad, tenía 34 semanas de embarazo y algunos días de estar luchando contra el coronavirus cuando decidió, con la asesoría de sus médicos, entrar en un coma inducido médicamente. El día que despertó, su vientre estaba plano y su bebé tenía 5 días de nacida.
Fue emocionalmente increíble, declaró la mujer a CNN. Fue una locura tratar de entender lo que sucedió en los últimos 10 días, tener que reconstruir tu vida, añadió.
Primachenko vive en Washington, un estado que ha recibido mucha atención mientras el brote de COVID-19 aumenta en Estados Unidos. Allí se confirmó el primer caso de coronavirus en el país el pasado 21 de enero y donde ocurrió la primera muerte relacionada con el virus. También es el lugar en el que un hogar de ancianos registró decenas de muertes al principio de la pandemia.
