Entre los miles de inmigrantes que llegan cada año a la frontera norte de México con la esperanza de cruzar a Estados Unidos, hay un pequeño grupo que es prácticamente invisible para las autoridades: las mujeres discapacitadas.
HispanoPost encontró en el albergue Juventud 2000 en Tijuana dos hondureñas sordomudas que llegaron a la ciudad con la esperanza de buscar un futuro mejor.



