Marie se siente sola. Es una chica huérfana. Su mirada vacía permanece suspendida en el aire. No tiene asideros emocionales. Ni un carácter definido. Tampoco muchos amigos. No confía en nadie. Menos en sí misma. El mundo le ha enseñado a sobrevivir y aceptar todo lo que le sucede.
¿Sabes qué pasa cuando no te conformas con lo que recibes? Recibes más le dicen a Marie casi al final de esta serie que relata su historia real.
Precisamente de eso va Inconcebible, de recibir más, de no conformarse con resultados pobres. De no aceptar lo evidente como válido, de ir más allá. De tomar las riendas de las situaciones y buscar el modo de enfrentarlas sin dudas que eviten tú progreso.
Inconcebible reflexiona sobre la gente que actúa sin miramientos, las personas que entienden el rol protagónico que todos podemos tener en la vida.
Está dividida en 8 capítulos que puedes ver en un solo día – si dispones del tiempo- porque no aburren ni agotan. La narración dinámica de cada uno nos permite conectar al minuto con los personajes y la historia que también posee elementos reflexivos.
Inconcebible es acción, pero también ideas, es entretenimiento y suspenso, pero también a ratos parece un pequeño ensayo filosófico sobre lo importante que es tener comportamientos éticos. Mostrando además lo difícil que es llegar a mantenerlos.
En este sentido la profundidad con que se muestran los personajes es un aspecto relevante. En cada episodio podemos inmiscuirnos en los detalles más insignificantes de sus vidas. Siendo éstos los responsables de construir un mayor nivel de credibilidad. Más que un nombre y apellido, cada uno tiene gustos, vivencias, sentimientos. Este aspecto los va acercando cada vez más al espectador.
En tiempos de me too y feminismo, Inconcebible sabe contar una historia sobre mujeres (abusadas, maltratadas, humilladas) con parquedad. Le brinda su justa medida a los hechos que se narran sin usarlos como único anzuelo para atrapar al público. Da lecciones sin pretenderlo. Emociona sin ser obvia. Su tono mesurado la enriquece.
Con un punto de vista realista, la serie expone diversos casos de violaciones y las falencias de un sistema que ha sido diseñado para hacer justicia, pero también (y sobre todo) para obviarla.
Muy buenas actuaciones (Merritt Wever, Toni Collette, Kaitlyn Dever) mejores diálogos y una tensión constante hace de Inconcebible una metáfora sobre el poder de la tenacidad.
Aunque a diario lo olvidemos ningún hombre es una isla como dice el viejo poema de John Donne. Todo lo que hacemos tiene consecuencias tanto para nosotros como para la gente que nos rodea.
Inconcebible, creada por Susannah Grant, básicamente se sostiene bajo esa premisa: todos tenemos influencia en el mundo, te toca elegir si la tuya va a ser positiva.
Luisa Ugueto Liendo
@luisauguetol
