La compañía fabricante de tarjetas de video Nvidia informó que, al menos por el momento, no va a limitar la capacidad de sus nuevas placas RTX 3090, lanzadas en diciembre de 2020 al mercado, para la minería de criptomonedas.
Esto era una posibilidad debido a los problemas recientes con otros productos de la firma, como las placas de la línea RTX 3060, 3070 y 3080. Lo que pasó en estos casos fue que se produjo una escasez de stock para la industria gamer, principal objetivo de la compañía, a raíz de la alta demanda de parte de los mineros de criptomonedas, sobre todo de Ethereum, que es la más minada a partir de tarjetas de video o GPU (por las siglas en inglés de graphics power unit).
A diferencia de las placas que la anteceden, la RTX 3090 no cuenta con este sistema, cuya función es socavar su capacidad de minado de criptomonedas, aunque sin afectar su poder para correr videojuegos, su propósito original.
Los motivos principales de esta decisión de Nvidia son dos. En primer lugar, se prevé que la serie RTX 3090 tenga un público más «exclusivo», debido a que su precio es alto: asciende a los USD 3.500. Por lo tanto, no sería una placa de uso masivo en la industria minera.
Por otra parte, el intento por limitar el hashrate de las GPU previas tampoco fue del todo efectivo; como reportó Criptonoticias, hubo drivers publicados accidentalmente que desbloqueaban el límite, y también se encontraron trucos técnicos para poder minar con las placas RTX de todas maneras.
Con Información de Criptonoticias
