«Trabajaré por todos ciudadanos guatemaltecos, incluso aquellos que no pudieron votar», dijo Bernado Arévalo de León, de 64 años de edad, en su primer encuentro con la prensa como presidente electo.
Arévalo, quien se impuso en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Guatemala, es diplomático de carrera y no figuraba como favorito entre las encuestas por lo que su pase a la segunda ronda, contra Sandra Torres, de la Unidad Nacional de la Esperanza, fue una sorpresa para muchos.
Nació en Montevideo, Uruguay, durante el exilio de sus padres y regresó a Guatemala en 2013. Fue viceministro de Relaciones Exteriores y embajador en España.
Es hijo del presidente Juan José Arévalo (1945-1951) y el 20 de agosto obtuvo el 58,01% de los votos en la elección para el sucesor en el cargo que ocupa actualmente Alejandro Giammattei.
La principal bandera del candidato ganador fue la lucha contra la corrupción. Solo así, dice, podrá llegar el desarrollo a Guatemala, país centroamericano con más de 17,6 millones de habitantes, según la proyección para 2023 del Instituto Nacional de Estadística.
Arévalo, doctor en filosofía y licenciado en sociología, dice que para generar desarrollo para las grandes mayorías en Guatemala “lo más importante” es atender áreas como la salud, educación, infraestructura, entre otros.
Fuentes: CNN en Español y VOA
