La vicepresidenta Kamala Harris prometió el jueves 22 de agosto ser “una presidenta para todos los estadounidenses” durante su emotivo discurso de aceptación a la candidatura presidencial demócrata, que buscó contrastar al de su rival republicano Donald Trump.
«Sé que hay personas de diversas opiniones políticas mirando esta noche. Y quiero que sepan: Prometo ser una presidenta para todos los estadounidenses”, aseguró Harris ante el aplauso de miles de asistentes a la última noche de la Convención Nacional Demócrata (DNC), celebrada en Chicago esta semana.
En su llamado a todos los electores, la vicepresidenta insistió en diferenciarse de la agenda “oscura” del expresidente Trump y llamar a la unidad.
«Acepto la nominación como su candidata a la presidencia de Estados Unidos. Con estas elecciones nuestra nación tiene una oportunidad preciosa y fugaz de superar la amargura, el cinismo y las batallas divisorias del pasado, una oportunidad de trazar un nuevo camino hacia adelante. No como miembros de un partido o facción, sino como estadounidenses”, recalcó.
«Seré una presidenta que nos une en torno a nuestras más altas aspiraciones. Una presidenta que lidera y escucha, que es realista, práctica, que tiene sentido común y que siempre luchará por el pueblo estadounidense. Desde los tribunales hasta la Casa Blanca, ese ha sido el trabajo de mi vida”, aseguró.
La exfiscal y exsenadora por California, -la primera mujer vicepresidenta de Estados Unidos y la segunda nominada presidencial de un partido principal en el país- fue recibida con una ovación por los miles de asistentes a la noche de cierre de la Convención Nacional Demócrata, en medio de un ambiente festivo que refleja el mensaje de “alegría” y entusiasmo que su campaña ha querido resaltar.
En su alocución, Harris se dirigió directamente aTrump y especialmente al Proyecto 2025, que según aseguran los demócratas, contiene la agenda del candidato republicano de regresar a la Casa Blanca. Trump ha negado toda relación con el manual, ampliamente denunciado durante la DNC como un retroceso a las libertades ganadas por los estadounidenses.
“Sabemos cómo sería un segundo mandato de Trump. Todo está descrito en el ‘Proyecto 2025’ (…) En muchos sentidos, Donald Trump es un hombre poco serio, pero las consecuencias de poner a Donald Trump de nuevo en la Casa Blanca son extremadamente graves”, remarcó la vicepresidenta.
En su intervención, Harris también repasó su recorrido como fiscal y servidora pública, con llamados al sacrificio de sus padres inmigrantes, especialmente su madre, la fallecida Shyamala Harris, a quien describió como una mujer extraordinaria que llegó desde la India a California, con “el sueño inquebrantable de ser la científica que curaría el cáncer de mama”.
Además, se refirió a los puntos claves de su plataforma, que promete recortes fiscales, incentivos a primeros compradores, controlar la inflación, proteger los derechos reproductivos y atacar las causas de la crisis migratoria que ha puesto al límite a la frontera sur con México.
«En lugar del aumento de impuestos de Trump, aprobaremos un recorte de impuestos a la clase media que beneficiará a más de 100 millones de estadounidenses», agregó.
El esperado discurso de la vicepresidenta cierra cuatro días de intensa actividad en la «Ciudad de los Vientos», donde los demócratas cerraron filas en torno a su candidata y su compañero de fórmula, el gobernador Tim Walz, en un reflejo del entusiasmo y la «energía» canalizada a través de redes sociales y donaciones en una campaña revitalizada.
Harris fue la protagonista de una velada final repleta de nombres conocidos en la política estadounidense y celebridades entre los que resaltan los gobernadores de Michigan, Gretchen Whitmer; de Carolina del Norte, Roy Cooper; y de Massachussets, Maura Healey junto a las actrices Eva Longoria, Kerry Washington y la cantante Pink.
Con información de VOA
