Diego Lagomarsino era un cercano colaborar de Alberto Nisman y actualmente está imputado en la causa por haberle prestado el arma homicida. Su función era asistir y asesorar al fiscal en temas de informática. Era tan cercano que también lo ayudaba en su entorno familiar.
A días de la muerte del fiscal, Lagomarsino dió una conferencia de prensa y relató cómo y por qué el fiscal le pidió le arma:
«Estoy el sábado en mi casa y me aparece una llamada privada en mi teléfono. Era Alberto Nisman diciéndome si podía ir. No era infrecuente que me pidiera eso. Llego a Puerto Madero en 20 minutos. Me identifico en el portón que queda más para el lado del río. Hablan con alguien arriba y me autorizan el acceso.
Entro por la puerta de servicio. Subo y me abre la puerta. Paso a la cocina. Sobre la mesa del living había mucha documentación. Me llamó la atención que había cuatro resaltadores amarillos. Me llamó la atención por la forma que era él. Le pregunté si había tenido más repercusión de lo que él pensaba y me dijo que sí, que su madre había tenido que ir al súper por él. Me dijo que en realidad tenía más miedo por tener razón que por no tener razón. En ese momento me dice ‘¿Tenés un arma?’. Me dejó mal, no lo podía creer y lamentablemente le dije que sí…»
Cuando ya habían pasado varias semanas Lagomarsino dijo que tenía que entregar parte de su sueldo al fiscal porque asi él se lo exigía.
Se ha dicho muchas cosas, muchas mentiras y muchas verdades que se mezclan y complican la comprensión del caso. Pero el hecho objetivo es que la bala que lo mató a Nisman salió del arma que le llevo Diego Lagomarsino.
De ahí surgen varias preguntas: ¿le pidió el arma para suicidarse? ¿fue un suicidio inducido donde Lagormasino es parte como facilitador del arma? ¿si fue un asesinato perfecto, el asesino como sabía que Nisman le iba a pedir el arma a Lagomarsino?.



