En una entrevista con la agencia de noticias EFE, Rafael Ramírez, exministro de Petróleo y expresidente de Petróleos de Venezuela, aseguró que las condiciones bajo las cuales la empresa Chevron puede volver a operar en Venezuela suponen una “grave violación” de la Constitución.
Esto, a propósito de la Licencia General No.41 emitida el fin de semana por Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que autoriza a Chevron a volver a producir y comercializar petróleo y derivados de forma limitada en Venezuela.
Ramírez, quien se encuentra radicado en Roma, donde según ha dicho vive exiliado ante la persecución política de la administración de nICOLÁS Maduro, aseguró que: “Por donde se mire, todos los términos de la licencia son absolutamente ilegales en relación a la ley venezolana”.
De acuerdo con Ramírez, Estados Unidos “puede emitir la licencia que quiera”, pero el Gobierno venezolano no debe aceptar “que un país extranjero venga a decirte cómo vas a producir petróleo en tu propio país, saltando tus leyes”.
Aseguró a EFE que aceptar las condiciones de la licencia es “renunciar a nuestra soberanía”, hacer de Venezuela “un país tutelado”, y supone un “robo” al pueblo venezolano.
Otro aspecto que resalta Ramírez en la entrevista con la agencia de noticias tiene que ver con el hecho de que en la licencia se le prohíbe a Chevron pagar impuestos y regalías al Estado venezolano, e incluso dividendos a Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Además, le obliga a exportar el crudo únicamente a Estados Unidos.
Para el exministro de Petróleo, el solo el hecho de que Chevron pueda producir crudo “por cuenta propia” contradice “el artículo 302 de la Carta Magna, que establece que las actividades primarias del petróleo (exploración, producción y exportación) están reservadas al Estado”.
Por ello, explicó Ramírez, la ley creó la figura de la empresa mixta, donde Pdvsa es socio mayoritario, pero que queda socavada si la petrolera estadounidense no paga dividendos a la estatal venezolana, explica.
Además, resaltó que, dado que el crudo del subsuelo venezolano es propiedad del Estado, este tiene por ley que cobrar regalías. “Nadie en el país, ni siquiera Pdvsa, puede llevarse petróleo, ni venderlo, sin pagar al dueño, al Estado venezolano, una regalía del 33,33 %”, indicó. De lo contrario, “sería un robo”, añade.
Este “desastre”, como lo califica Ramírez, se generaría por un volumen de crudo muy moderado, pues Chevron no podría extraer más de 270.000 barriles diarios, que es el máximo que llegó a sacar en 2003, cuando él era ministro y presidente de la compañía estatal”.
Ese volumen “no va a cambiar en nada la situación del mercado petrolero internacional”, aseveró. Para Ramírez, el problema radica en que Maduro “estaría desmantelando de un plumazo todo lo que han sido las conquistas en doctrina petrolera de nuestro país”.
Fuente: EFE
