Durante si visita al estado de Chiapas, cuna de la rebelión zapatista, el papa Francisco tiene planeado un encuentro con pueblos indígenas. A unos días de su llegada son justamente miembros de los pueblos tzotziles, desplazados por conflictos locales, quienes protestan por la visita ponticificia.
La Asamblea Popular de los Altos de Chiapas representa la lucha de más de 39 familias de la comunidad de Santa Catarina, quienes con pintas en la catedral de San Marcos, en San Cristobal de las Casas, capital del estado se oponen a la visita de Francisco por los grandes gastos que esto representa para un estado donde el 75 por ciento de la población vive en condiciones de miseria y más de 25 mil habitantes han sido desplazados por conflictos territoriales, étnicos o religiosos.
En esta segunda visita de un papa al estado, los indigenas tzotziles se quejan que los grandes gastos que el gobierno ha asumido para recibir al papa argentino han tenido ya un efecto en los precios de los artículos de la canasta básica, haciendo aún más difícil la vida para los que viven en condición de pobreza y desplazamiento forzado.



