Las ciudades modernas están llenas de concreto y cristales, materiales que no funcionan como reguladores térmicos sino que por el contrario son recolectores de calor y frío. Por ese motivo, la micro empresa de paisajismo Sprickle Green sugiere evaluar la posibilidad de instalar paredes vegetales para ahorrar energía y cumplir con una función ecológica restaurando el clima del entorno para el bien de los habitantes, la fauna y la flora que los rodea.
Las paredes vegetales son un elemento verde que con su aporte estético ayuda a la regulación del clima. Se construyen con varias técnicas como la de pared hidropónica, bolsillos con sustrato y macetas en una estructura, entre otras; y a su vez, tienen un destacado rol en el mundo del paisajismo porque logran la armonía de un espacio verde en interiores y exteriores al crear una conexión con la naturaleza sin importar el sitio, el tipo de estructura o dimensión.
Las paredes vegetales se deben tratar como un jardín natural, al cual se le hace mantenimiento periódico y deben contar con un sistema de riego adecuado de la mano del muro, además de la aplicación de nutrientes naturales para poder lograr el verde espléndido y su función estética.





Más allá de un tema decorativo las paredes vegetales juegan un rol importante en el control de las temperaturas. En Sprickle Green, realizan el servicio de construcción y mantenimiento de jardines verticales o paredes vegetales con el mayor profesionalismo, adaptándose a las necesidades del cliente y el tipo de técnica que escoja.
Apegada a su misión de cuidar naturalmente el medio ambiente Sprickle Green sigue apostando a la educación verde y ofrece sus servicios, de construcción mantenimiento y recuperación de paredes vegetales en el área metropolitana, haciendo la vida y los hogares de cada uno de sus clientes un lugar más verde y natural.
