El paso de la tormenta Earl por el este y centro de México, dejó al menos 46 muertos, arduas labores de rescate que todavía se desarrollan y el dolor e impotencia de miles de familias afectadas.
Se calcula que hay más de 600 damnificados a causa del fenómeno natural. En esa lista negra sobresalen los menores de edad que, en su mayoría, quedaron sepultados bajo toneladas de tierra dentro de sus viviendas.



