El gobierno de Estados Unidos revocó dos licencias que había otorgado en los últimos años para el desarrollo de proyectos de gas natural en alta mar entre Trinidad y Tobago y Venezuela, según declaró el martes el primer ministro del país caribeño, Stuart Young.
Aseguró que la revocación suspende cualquier pago a Venezuela relacionado con los proyectos. En tanto, según informa Reuters, Trinidad busca reunirse con la administración de Donald Trump para discutir las suspensiones y también su reciente imposición de aranceles a la navegación china.
Trinidad es el mayor exportador de gas natural licuado (GNL) de Latinoamérica y uno de los mayores exportadores mundiales de amoníaco y metanol. Sin embargo, la isla caribeña pretendía desarrollar yacimientos en alta mar en Venezuela y en la frontera marítima para contrarrestar la disminución de sus reservas y asegurar el suministro, señala Reuters.
De acuerdo con la agencia de noticias, los proyectos se consideran las únicas oportunidades reales a corto plazo para que Venezuela monetice sus vastas reservas de gas e inicie exportaciones para abrir una nueva fuente de ingresos muy necesaria.
Las licencias, que han permitido a Shell, BP y a la Compañía Nacional de Gas de Trinidad planificar los proyectos como exenciones al régimen de sanciones de Estados Unidos contra Venezuela, tienen ahora como fecha límite el 27 de mayo para que las compañías cierren sus actividades, declaró Young en una conferencia de prensa.
En 2023, Venezuela otorgó a Shell una licencia de 30 años para operar el campo Dragón, que contiene 4 billones de pies cúbicos de reservas de gas natural. El proyecto tenía como objetivo comenzar a exportar gas a Trinidad el próximo año para convertirlo en GNL.
El año pasado, Venezuela otorgó una licencia similar a BP para desarrollar un campo transfronterizo llamado Manakin-Cocuina.
