Los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, y Donald Trump, de Estados Unidos, llevaban meses intercambiando críticas, muchas de las cuales rayaban en la hostilidad. Pero bastó un minuto en Nueva York, para que la relación tomara otro giro, uno más amistoso.
Este martes, Trump anunció durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU que la próxima semana se reunirá con su homólogo de Brasil, sin ofrecer más detalles. El futuro encuentro es consecuencia del fugaz contacto entre ambos mandatarios en los pasillos de Naciones Unidas.
“Lo vi, él me vio y nos dimos la mano. Quedamos en vernos la semana que viene”, explicó el estadounidense. “Parece un buen tipo, me cayó bien y yo le caí bien a él”, añadió, a propósito de la breve conversación que sostuvieron y que no estaba prevista en la agenda oficial.
«Tuvimos, al menos durante 39 segundo, una química excelente. Es una buena señal», aseguró también Trump durante su discurso. Mientras, el presidente brasileño respondió que siempre está abierto al diálogo.
Con información de Bloomberg Línea y El País
