El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ya no estará bajo acusación federal cuando sea investido como el 47º presidente del país el 20 de enero, señala Voz de América.
La jueza de distrito de Estados Unidos, Tanya Chutkan, en Washington, desestimó el lunes los cargos de que Trump intentó ilegalmente revertir su derrota en la reelección de 2020.
Tomó esta decisión después de que el fiscal especial de Estados Unidos, Jack Smith, reconociera en un expediente judicial que la política de larga data del Departamento de Justicia impedía el procesamiento de un presidente en funciones.
En otro expediente judicial, Smith también pidió a un tribunal de apelaciones en Atlanta que eliminara a Trump de una apelación pendiente. Había presentado originalmente la apelación buscando restablecer los cargos desestimados de que Trump acumuló cientos de documentos clasificados de seguridad nacional en su propiedad junto al mar en Florida cuando dejó la presidencia en 2021.
«Estos casos, como todos los demás casos por los que me he visto obligado a pasar, son vacíos e ilegales, y nunca debieron haberse presentado», señaló Trump en la plataforma de redes sociales Truth.
Con información de VOA
