Sin hacer mucho ruido, mimetizados entre la furia de la gran ciudad y haciendo valer el «derecho al trabajo» de cualquier ciudadano argentino, choferes primero, y usuarios luego, hicieron fuerza desde las sombras para evitar los obstáculos y la resistencia a la que se sometió la polémica app de transporte mas polémica que se ha conocido: Uber.
La llegada de la aplicación no fue nada fáci, desde la cacería de uberistas por toda la ciudad hasta denuncias penales contra la aplicación y sus responsables. Los taxistas juraron venganza contra una forma de trabajar que consideraban, ilegal, negligente y de competencia desleal contra el resto de los medios de transporte; sin embargo, la practica forma de pago y la comodidad de solicitarlo desde cualquier dispositivo móvil hizo que los taxistas comiencen a rendirse y los choferes de Uber tomen confianza en su nuevo oficio.
Gabriel es Docente, vive en el norte de Buenos Aires y encontró en la aplicación una manera ideal de generar un ingreso extra «no tiene contraindicaciones, no cumplís horario, trabajas cuando podés, cuando querés y si te sirve», el lema resulta llamativo para todos aquellos que buscan hacerse de dinero mientras cumplen con el resto de sus obligaciones, incluso es la justificación para demostrar que su labor no atenta contra la economía de los taxistas. «No manejamos el mismo publico, no es mi trabajo principal y muchos de los pasajeros los tomo en la provincia, y no en Capital Federal donde operan los taxis», dijo.
A su derecha, en el asiento del acompañante, sin hacer alarde del uso de la aplicación e intentando hacer las veces de familiar, de pareja o de amiga, Sofia Sciacio no es mas que una recurrente clienta de la aplicación, «me tome la costumbre de subir adelante para que nadie sospeche que es un Uber», asi de sencilla es la modalidad utilizada para evitar cualquier tipo de amedrentamiento o agresión y agrega «no tengo nada contra los taxis, pero esto es más seguro, me organiza mejor la economía y lo utilizo todos los dias».
Gabriel Y Sofia, bien podrían ser rotulados como una pareja clandestina, pero no son mas que un chofer y una pasajera que eligen pasan inadvertidos para no ser juzgados por nadie y tener un viaje en paz.



