Para ubicarnos rápidamente en contexto, los principales impulsores del concepto anomia social fueron los sociólogos. Este último especialista indica que la anomia aparece cuando los objetivos de una cultura y la posibilidad de acceso de algunos grupos poblacionales a los medios necesarios se encuentran separados. La asociación entre medios y fines, por lo tanto, comienza a debilitarse hasta que se concreta el quiebre del entramado social.
Para el sociólogo francés Durkheim, la anomia es la incapacidad del Estado de proveer a los individuos lo necesario para lograr sus metas o aspiraciones. Esta situación se presenta cuando el Estado no tiene un interés real de solucionar los problemas sociales. Su función de utilidad se mueve más en la política y poco en lo social. Su visión en esencia en la planeación de la política social no ataca frontalmente los problemas estructurales de un país. Y solo es capaz de tratar ciertas patologías sociales, pero sin soluciones integrales.
Entre las características de la anomia social según Emile Durkheim: debilitamiento de las normas sociales: Las reglas que guían el comportamiento de los individuos se vuelven confusas, contradictorias o pierden su validez. Falta de integración social: los individuos se sienten aislados y desconectados de la sociedad, con pocos lazos que los unan a otros. Sentido de falta de propósito: los individuos experimentan una sensación de vacío y falta de significado en la vida, al no encontrar referentes claros en la sociedad. Aumento de la desviación social: la falta de normas claras puede llevar a un incremento en comportamientos desviados, como la delincuencia, la drogadicción o el suicidio.
Las causas de la anomia social: se mueve en los cambios sociales rápidos: Los procesos de modernización, industrialización y globalización pueden generar cambios bruscos en las estructuras sociales, dejando a los individuos sin referencias claras. Crisis económicas: las recesiones y el desempleo pueden generar incertidumbre y frustración, debilitando la confianza en las instituciones y en el orden social. Debilitamiento de las instituciones sociales: la pérdida de legitimidad de instituciones como la familia, la escuela o la religión puede contribuir a la anomia. Individualismo extremo: una sociedad que prioriza el éxito individual por encima del bienestar colectivo puede generar aislamiento y falta de solidaridad.
Consecuencias de la anomia social: aumento de la delincuencia y la violencia. Desconfianza en las instituciones. Deterioro del tejido social. Problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad. Inestabilidad política y social.
Para la comprensión de este fenómeno social podemos construir algunos ejemplos:
- Una sociedad que experimenta una rápida transformación económica y social, donde las normas tradicionales ya no son válidas y las nuevas aún no se han establecido.
- Una comunidad donde existe un alto nivel de desempleo y exclusión social, lo que genera frustración y falta de esperanza en el futuro.
- Un país donde la corrupción es generalizada y las instituciones no funcionan correctamente, lo que genera desconfianza en el sistema.
En nuestro contexto, la anomia social es un fenómeno que se manifiesta a diario en el estado anímico y en el comportamiento social del grupo afectado, los venezolanos. Es la respuesta a la desesperanza, ausencia de fe y a las desigualdades políticas, sociales y económicas; conectadas de manera directa a la corrupción, al nepotismo, a la injusticia. En otras palabras, la anomia social ha transfigurado el carácter social de los venezolanos y le ha origina modelos de conducta con ciertas complejidades que se producen en la ideología dominante y se imponen desde el gobierno central y sus instituciones.
En síntesis, la anomia social es un fenómeno complejo que refleja un debilitamiento de los lazos sociales y de las normas que regulan la convivencia. Sus consecuencias pueden ser graves para el bienestar de una sociedad, por lo que es importante comprender sus causas y buscar soluciones que fortalezcan el tejido social y promuevan la integración. la anomia social se articula a la visión sesgada del gobierno Maduro cuyo desarrollo depende de aprovechar en su favor lo “legal”, controlar a su antojo lo económico, los proyectos sociales, los proyectos de salud, los proyectos de educación… del todo sobre sus partes. El gobierno mantiene sus estrategias y tácticas bien orientadas hacia una estabilización que le permita mantenerse en el gobierno nacional por un tiempo indeterminado.
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