La Fundación Flor de la Esperanza, en su décimo aniversario, presenta el libro “Venezuela, un museo imaginario”, que ofrece un recorrido a través del talento de 50 artistas venezolanos consagrados y emergentes. La dirección editorial estuvo a cargo de Andreina Suárez, presidente de la Fundación y la curaduría contó con la mirada y selección de Elida Salazar, Trina Itriago y Gabriela Benaim, promotoras culturales.
El libro es un compendio de creadores que han dejado una huella y, al mismo tiempo, abierto una ventana al futuro. Ha sido concebido como un homenaje a los artistas plásticos venezolanos con el fin de preservar y difundir la riqueza cultural del país.
“Desde la Fundación Flor de la Esperanza entendemos que la cultura no es solo el patrimonio que debemos preservar, también es un puente que conecta mundos, abre oportunidades y siembra esperanza. ‘Venezuela, un Museo Imaginario’, es el encuentro con un nutrido grupo de artistas plásticos de todos los rincones del país, maestros consagrados y artistas emergentes. Sus obras cuentan la historia de nuestra identidad, de nuestras luchas y de nuestra capacidad infinita para soñar”, comenta Suárez, autora y promotora.
El recorrido por siete capítulos permite al lector ir revelando la esencia de cada artista seleccionado, mostrando su faceta más humana, a través de obras emblemáticas.
La publicación cuenta con una riqueza visual e histórica, al tiempo que los textos estuvieron a cargo de Claudia Cordido Suárez, Elida Salazar y Andreina Suárez. El diseño gráfico le correspondió a Pedro Quintero y la asesoría editorial es de Fabiana Abreu. Como plus, el libro incorpora tecnología digital mediante códigos QR que enlazan entrevistas en video disponibles en YouTube, con declaraciones de los protagonistas, en sus propios entornos de trabajo.
El libro contó con el respaldo de APB Group -a través de sus marcas Changan y Fotón- cuyos fundadores creyeron en el proyecto y ha apoyado a la Fundación Flor de la Esperanza y sus planes sociales en el estado Lara.
“Gracias a todos los aliados que hicieron posible materializar este sueño editorial. Definitivamente el arte es un lenguaje universal, en cada obra late parte de lo que somos y de lo que podemos llegar a ser. Lo más valioso que podemos dejar a las próximas generaciones no es solo un archivo de imágenes, sino un testimonio vivo de que en Venezuela el arte florece, incluso en los tiempos más difíciles”, agrega Suárez.
La venta del libro será a beneficio de los programas sociales de alimentación y educación en las comunidades vulnerables que maneja la Fundación Flor de la Esperanza y benefician a más de 1.500 niños anualmente. Un aporte a Venezuela, en la celebración de su décimo aniversario.
