El presidente argentino, Javier Milei, cumple este miércoles un mes en el cargo, intentando aprobar reformas de calado a pesar de tener que apoyarse en una pequeña minoría en el Congreso. Para sortear esta limitación, intenta obtener «superpoderes» del Parlamento y ha publicado un decreto cuestionado por los juristas.
Milei está aprovechando su capital político inicial para intentar cambiar el rumbo de la economía argentina. Pero puede enfrentarse a la impaciencia de la población, atrapada por una inflación galopante que ronda el 30% mensual.
El presidente argentino cuenta con menos del 15% de los diputados y menos del 10% de los senadores en el Congreso. Ante esta minoría absoluta, los caminos naturales en política serían construir una amplia coalición o negociar con cada sector para formar mayorías y consensos.
Sin embargo, Javier Milei ha optado por la vía del avasallamiento del Parlamento argentino, aprovechando una representación parlamentaria fragmentada, una situación de emergencia económica y un capital político inicial.
Milei quiere hacer una revolución liberal inmediata intentando aprobar todas las medidas a la vez. En las dos primeras semanas presentó tres paquetes de medidas. Las diez primeras estaban dentro de lo que puede hacer el Ejecutivo.
El segundo paquete fue un decreto, cuestionado por juristas y legisladores. Se trata de un megadecreto sin precedentes, con 366 medidas que van desde la reforma laboral y previsional hasta cambios en el sistema de salud y privatizaciones, pasando por cuestiones que pocos ven de emergencia, como el uso obligatorio de toga por parte de los jueces.
Luego vino otro megapaquete, esta vez enviado al Congreso. Este tiene 664 artículos que crean una nueva matriz económica, desde reformas electorales y tributarias hasta cambios en los códigos civil y penal, pasando por temas menores como los precios libres para los libros o la legalización de la reventa de entradas deportivas.
Quiere «superpoderes»
Pero además de ser extremadamente complejo, este paquete tiene una petición de superpoderes legislativos que permitiría al presidente decidir sobre todos los asuntos sin pasar por el Congreso. En otras palabras, Javier Milei tendría «carta blanca» para gobernar absolutamente por decreto y convertir al Parlamento en un mero observador de su revolución liberal.
Todavía hay otro paquete, llamado “ley ómnibus”, esperando con 160 medidas más. El título del paquete revela la intención de una refundación: ley de “Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, cuya introducción afirma que «el objetivo es promover la iniciativa privada a través de un régimen jurídico que garantice la libertad y limite la intervención estatal».
Con información de RFI
