Sin recurrir a una campaña de mercadeo o publicidad, Banesco lanzó una tarjeta prepagada desde su producto “Cuenta Verde”, es decir, sus cuentas de custodia en divisas (dólares o euros), con el fin de no sólo utilizarla en Venezuela sino también en el extranjero.
Esto implica, según el semanario Exclusivas Económicas, una restitución del uso del dinero plástico fuera del país, pero sin opción de financiamiento sino sencillamente como un instrumento de débito.
La publicación agrega que la emisión de tarjetas de crédito emitidas por bancos venezolanos se ha visto restringida por la decisión del Banco Central de Venezuela (BCV) de contraer el crédito mediante el incremento del encaje legal que debe mantenerse como reserva obligatoria sobre los depósitos captados.
En la actualidad la tasa del encaje está en 73%, lo que implica que de cada 100 bolívares que recibe un banco por depósitos solo puede prestar 27 bolívares y los 73 restantes deben estar bajo el resguardo del BCV.
La tarjeta prepagada en divisas de Banesco no entra dentro de lo que sería crédito al consumo, sino más bien débito y su uso dependerá del monto que tenga cada persona en su Cuenta Verde, explica Exclusivas Económicas.
El semanario recuerda que en Venezuela existe precedente sobre uso de tarjetas prepagadas en los últimos años del más reciente control de cambio, que se extendió durante 16 años, entre febrero de 2003 y mayo de 2019.
En ese tiempo, a las personas sin trayectoria crediticia se les otorgó estos instrumentos para realizar sus pagos fuera del país, pero siempre y cuando hicieran su solicitud ante Cadivi (Comisión Nacional de Administración de Divisas).
