El senador por el estado de Vermont, Estados Unidos, Bernie Sanders nunca imaginó que la ropa que escogió la fría mañana del 20 de enero de 2021 para asistir a la investidura de Joe Biden, le daría tanto éxito mundial.
La particular forma como llegó a la ceremonia luciendo una gruesa chaqueta, guantes tejidos, usando tapabocas y sentado de brazos cruzados, lo llevó a protagonizar el hasta ahora más famoso y vendido meme.
La fotografía activó rápidamente un ejército de creativos de internet que la convirtieron en cientos de memes que se volvieron viral.
“Jane y yo quedamos asombrados con toda la creatividad de tanta gente durante la última semana y estamos contentos de poder usar mi fama en Internet para ayudar a los habitantes de Vermont que lo necesitan”, afirmó Sanders en un comunicado.
Pero como si esto fuera poco para llevar a la fama absoluta al senador, se creó una sudadera con la tan popular imagen que se agotó en cuestión de media hora, por lo que el equipo Bernie volvió a ofrecerla por 45 dólares en la página oficial.
Un éxito total que recaudó 1,8 millones de dólares, un monto que será destinado a organizaciones benéficas de su natal Vermont.
Un meme por una buena causa
El dinero ganado no quedará en el aire, ya que Bernie Sanders pensó en todo y lo va a distribuir entre organizaciones con fines humanitarios.
Una parte del dinero irá a Meals on Wheels, un programa que ofrece comidas nutritivas a ancianos y personas con capacidades diferentes en hogares sociales, otra irá a Feeding Chittenden, el banco de alimentos más grande de Vermont y una última a Chill Foundation, una organización que intenta reintegrar a los jóvenes en la sociedad a través del deporte en nieve.
“Haré todo lo que pueda en Washington para asegurarme de que los trabajadores de Vermont y de todo el país obtengan las ayudas que necesitan en medio de la peor crisis que hemos enfrentado desde la Gran Depresión”, apuntó.
Cabe destacar que, las marcas de la ropa que llevaba Sanders festejaron la publicidad gratuita que les dejó porque como él mismo explicó “en Vermont nos vestimos para no pasar frío, no nos preocupa la moda”.
