La policía portuguesa, acompañada de efectivos alemanes y británicos, retomaron este miércoles las tareas de búsqueda de evidencias sobre la desaparición de la niña británica Madeleine McCann en un embalse del Algarve, en el sur de Portugal, informó la agencia EFE.

El medio de un fuerte dispositivo de seguridad, que impide el acceso a la zona tanto por vía terrestre como aérea, la búsqueda se centra en un área del embalse de Arade, en Silves, a unos 50 kilómetros de Praia da Luz, donde fue secuestrada la niña hace 16 años.
Ese lugar era frecuentado por el principal sospechoso del caso, el alemán Christian Brueckner, quien, según medios locales, tenía imágenes del embalse en su ordenador personal.
El operativo, el mayor realizado en los últimos años sobre la desaparición de Madeleine McCann, comenzó el martes y, hasta el momento, no ha trascendido información sobre posibles avances en la investigación, agrega EFE.
Según La Razón, los agentes han trabajado a mano, con palas, sin maquinaria pesada, y con la ayuda de perros rastreadores. Fruto de esas primeras búsquedas se encontraron una serie de evidencias, que fueron guardadas en bolsas y trasladadas al laboratorio para ser analizadas.
El objetivo principal de los investigadores, agrega el medio, es tratar de localizar el pijama rosa que llevaba la niña, tenía tres años de edad en ese entonces, la noche que desapareció cuando dormía junto a sus hermanos en un apartamento del Algarve. Mientras, sus padres cenaban con unos amigos en un restaurante del complejo vacacional.
