Millones de venezolanos continuarán cantando «Ay, que noche tan preciosa» tanto en el país, como alrededor del mundo. Y, seguramente, en más de una oportunidad lo harán sobre la pista original. La voz de Emilio Arvelo sonará de fondo en una de las canciones que más veces se han cantado desde 1964 para acá. No obstante, el tema, original de Luis Cruz, es de unos años antes, pero fue hace casi 57 años cuando Arvelo lo popularizó.
Y lo hizo casi por casualidad. Ese año estaba en una emisora radial al mismo tiempo que el compositor. Cuando le dieron su chance de cantar en vivo, Arvelo no lo desperdició e interpretó el “Cumpleaños feliz”. El tema había sido grabado por Cruz junto al grupo que tenía, Los Naipes. Ahí comenzó la historia. Salió de la estación con la oferta de grabar la canción. Al principio, él estaba un poco reticente, ya que pretendía abrirse camino en la música venezolana.
Sin embargo, un experimento que había hecho unos días antes de llegar a la emisora de su suerte también lo ayudó a tomar la decisión. Emilio Arvelo grabó su propia versión del tema “Vestida de novia”, que el argentino Palito Ortega llevaba con mucho éxito por toda Latinoamérica. Así que, sumadas las dos nuevas grabaciones, para él no fue difícil conseguir la notoriedad.
Éxito que lo llevaría a visitar México en varias oportunidades. Una de ellas gracias a las diligencias de Armando Manzanero, quien lo conoció en Venezuela justo cuando el “Cumpleaños feliz” estaba en pleno apogeo. Durante su estadía en Acapulco, Manzanero invitó a Arvelo a un cumpleaños. La oportunidad perfecta para que se luciera con el tema venezolano. Y no la desperdició, pues la cumpleañera era nada menos que Libertad Lamarque. La cantante y actriz celebró la sorpresa y le dijo que le había gustado casi tanto como las tradicionales mañanitas de ese país.
Aun cuando siguió grabando, Arvelo no consiguió mayor éxito después su célebre interpretación. De hecho, se encontraba retirado desde hacía más de tres décadas. En sus últimos años de vida estaba recluido en una casa hogar, donde con todas sus facultades, animaba los cumpleaños de sus compañeros. Y cómo no. Nadie como él pudo cantar con el mismo sentimiento el «Ay, que noche tan preciosa».
Emilio Arvelo falleció el pasado lunes 16 de marzo a los 85 años de edad. Según se informó, su deceso se debió a complicaciones asociadas a la COVID-19.
