La Lucha Libre en México es más que un espectáculo deportivo. Para muchos mexicanos es una pasión que llevan a todos los aspectos de su vida. Así, se identifican con alguno de los dos bandos, rudos y técnicos; coleccionando autógrafos, pósters, máscaras o creando música, literatura o historietas alusivas al deporte del cuadrilátero.
Un fragmento de la extensa historia del deporte se puede apreciar en el Museo Nacional de la Lucha Libre, ubicado en el Centro de la Cultura José Emilio Pacheco, en Tlalnepantla, estado de México, que reúne máscaras, equipos, artículos de coleccionista y obras de arte alrededor del deporte de las patadas voladoras.
Los fines de semana la exposición es visitada por luchadores, quienes con todo y sus coloridas máscaras conviven con los aficionados, niños y adultos por igual, compartiendo su pasión afuera de las muchas arenas del país.



