A un día de realizarse las elecciones presidenciales en Estados Unidos, los candidatos Kamala Harris, por el Partido Demócrata, y Donald Trump, por el Republicano, han concentrado sus esfuerzos para atraer a la mayor cantidad de votantes en los siete estados clave: Pensilvania, Míchigan, Wisconsin, Nevada, Arizona, Carolina del Norte y Georgia.
Y mientras se van consumiendo las horas en esta cuenta regresiva, la pregunta es: ¿qué le podría esperar a Venezuela si gana Trump o Harris? Lauren Caballero, internacionalista y analista político, analiza los escenarios.
“Lo que yo estoy percibiendo de ambos candidatos es un enfoque similar. Ambos parecen estar de acuerdo en que hay que seguir insistiendo en un camino hacia la democracia en Venezuela y también en que los métodos utilizados hasta ahora no han dado los resultados esperados”, explicó.
Agregó que desde la administración de Joe Biden, en la que Kamala Harris es vicepresidenta, se ha dicho que la política de flexibilidad no ha sido efectiva, mientras que “Trump acusa a los demócratas de haber relajado las sanciones al gobierno venezolano y con ello haberle hecho un favor a (Nicolás) Maduro.
“Sea como fuere, parece que ninguna de las dos opciones tiene claro el enfoque, por lo menos no ante los medios. Sin embargo, llaman la atención unas declaraciones de Harris en las que asegura que Estados Unidos no usará la fuerza militar en Venezuela, lo cual sí parece un elemento nuevo en la dinámica”, señaló.
En el caso de Trump, de acuerdo con Caballero, hay incertidumbre porque “uno nunca sabe realmente cómo puede actuar, pero a simple vista da la impresión de que las opciones militares no le agradan en lo absoluto. Por otro lado, el expresidente tiene cierto fetiche con los ‘hombres fuertes’ de la política mundial, habría que ver si percibe a Nicolás Maduro de esa forma”.
A su juicio, preocupa más la actitud de ambos candidatos frente a los migrantes venezolanos. “Harris parece más abierta al asunto, mientras que Trump los ha acusado de ser criminales y otras barbaridades, promoviendo odio y desconfianza contra latinos en general y contra venezolanos en particular”.
Ante la interrogante de cómo cada candidato abordará el tema de las sanciones contra Venezuela, sobre todo las de índole económico y hacia la industria petrolera, Caballero señaló que Harris probablemente insistirá en una implementación selectiva de sanciones, intentando mantener la actual política que consiste en no afectar sectores que puedan generarles más penurias a los venezolanos.
“Con Trump es incierto, podría darse el caso de que se revoquen licencias y se prohíba negociar con Pdvsa, un incremento significativo en la presión general. Pero en el caso del expresidente todo resulta muy opaco”, apuntó.
Por su parte, Juan Francisco Contreras, presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, coincide con Caballero en que Trump siempre ha sido una incógnita en cuanto a su política exterior, «a como Trump ve el tema de sus relaciones con otros países».
Con respecto a Venezuela, el experto augura que «la relación no sería buena, sobre todo con el gobierno de Nicolás Maduro. En varios mitines Trump ha manifestado que de Venezuela se están enviando delincuentes a Estados Unidos para perjudicar a la población norteamericana».
Contreras afirmó que cuando Trump fue presidente la política exterior estadounidense no fue muy distinta a la del expresidente Barack Obama.
«Trump continuó con las sanciones que había impuesto Obama. Bravuconeócon algunas medidas, pero no fue nada extraordinariamente distinto, ya que la política exterior norteamericana con respecto a América Latina y, básicamente, con respecto a Venezuela es prácticamente una posición consensuada entre ambos países. Así que no hay mucho margen de maniobra para diferenciarse», recordó.
Con respecto a Kamala Harris, tampoco cree que vaya a haber mucho cambio. «Es la vicepresidenta de Biden, tiene muy buenas relaciones con Obama, así que no creo que haya cambios significativos en la política exterior de Harris».
Por lo tanto, concluye que la expectativa es que si hay cambios con cualquiera de los dos candidatos, estos «no van a ser sustantivos».
