Más de 50 líderes sociales y defensores de derechos humanos han sido asesinados por paramilitares en este año en Colombia. Esta racha constituye una constante preocupación para diferentes sectores, entre ellos, el campesino.
César Jerez, coordinador de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina, y amenazado por estos grupos criminales, afirmó que puede tratarse de un plan para generar tensión y desestabilización y de esta manera afectar el desarrollo del proceso de paz entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC.
Esto indica que el paramilitarismo como política, práctica y modo operación contra defensores de derechos humanos y dirigentes sociales sigue vigente, aseveró Jerez.
A través de un comunicado, la Unión Europea, con el apoyo de las Embajadas de Suiza y Noruega en Bogotá, rechazó y condenó todas las muertes violentas. Así mismo, instaron a las autoridades colombianas a que todos los asesinatos sean esclarecidos y los responsables llevados ante la justicia».
La Oficina de Washington para Asuntos Lationoamericanos WOLA-, expresó su preocupación por las amenazas, asesinatos y criminalización constantes de las estructuras paramilitares del país.
Un reciente informe de Somos Defensores, organización no gubernamental, reveló que en el año 2015 se presentaron 682 agresiones contra defensores de derechos humanos. A pesar de ser el año con menor violencia sociopolítica en 50 años, las cifras de agresiones aumentan, concluyó el informe.
Uno de los temores de los miembros de las FARC es que una vez se firme el acuerdo de paz sean asesinados por el Ejército y los paramilitares como ya ocurrió una vez con el exterminado partido político Unión Patriótica. Esto implicó el asesinato de cuatro mil personas.



