En Francia, a pesar de las protestas registradas durante el fin de semana en varios puntos del país, el Senado aprobó este domingo el proyecto de ley que regula el uso del certificado sanitario para acceder a una mayoría de establecimientos públicos y obliga a los sanitarios a vacunarse.
Con 156 votos a favor, 60 en contra y 14 abstenciones, la medida fue aprobada, las nuevas restricciones incluyen la obligatoriedad de la vacunación para determinados sectores, como el sanitario.
La intención del Gobierno es hacer de la vacunación la piedra angular de la lucha contra la COVID-19 a mediad que se registran nuevas variantes del virus.
El presidente Emmanuel Macron indicó este lunes que cuatro millones de personas más se han vacunado en Francia en las últimas dos semanas, desde que el anunció de la medida.
¿Cómo funciona el certificado?
El certificado deberá mostrar que la persona tiene una pauta de vacunación completa, un test negativo del coronavirus de las 48 horas anteriores o una prueba de haber pasado el virus en los seis meses previos.
A partir de agosto, el documento será necesario para entrar a bares, cafeterías y restaurantes, tanto terraza como interior; medios de transporte públicos de largo recorrido y ferias profesionales, que se suman a los lugares donde es obligatorio desde el 21 de julio: museos, teatros, monumentos, salas de deporte y espectáculo.
Por otra parte, los centros comerciales han quedado exentos de la medida, aunque corresponderá a las autoridades locales imponer el uso del certificado sanitario en ellos si lo consideran necesario.
En el caso de los adolescentes de entre 12 y 17 años no tendrán que presentarlo hasta el 30 de septiembre, porque empezaron a vacunarse más tarde. Este grupo sólo requerirá la autorización de uno de los padres para vacunarse y ninguna para los menores con 16 y 17 años.
Los trabajadores de los lugares afectados también tendrán que presentar el documento, pero a partir del 30 de agosto. Si no tienen un justificativo, podrían ser suspendidos sin salario.
El texto prevé multas de 135 euros para los infractores y hasta seis meses de prisión y 3.750 euros de multa en caso de una tercera reincidencia en 30 días. Para los profesionales, las sanciones por no controlar irán desde multas hasta cierres administrativos.
Los casos positivos confirmados deberán aislarse durante diez días y solo podrán salir en caso de urgencia o entre las diez de la mañana y las doce del mediodía. La seguridad social podrá hacer controles del aislamiento y avisar a las fuerzas del orden si cree que no se está respetando.
El personal sanitario tiene obligación de vacunarse. Deberán tener al menos una dosis el 15 de septiembre y la pauta completa como muy tarde el 15 de octubre. De no ser así podrán ser suspendidos de empleo y sueldo, pero no despedidos, una introducción que aportaron los senadores.
Las protestas
Por otra parte, al menos 71 personas fueron detenidas tras las manifestaciones del pasado sábado por protestar contra las nuevas medidas, informó este domingo el Ministerio del Interior francés.
Con información de EFE y EP
